El COLOR ES EL ELEMENTO DISTINTIVO DE ÁFRICA y, en particular, de Ciudad del Cabo
(Cape Town). Pero al color hay que saber administrarlo, y ése es el arte en el que se destacan los sudafricanos.
En la imagen de cabecera vemos una serie de casitas playeras
(beach huts) de colores vivos, características de la costa de Ciudad del Cabo. En ellas abundan los que al parecer son los colores preferidos de muchos pueblos africanos: el amarillo, en primer término; el verde, en segundo término; y, en menor medida, el rojo y el azul. Seguramente esta combinación no produciría el mismo efecto en Montecarlo o Punta del Este, pero aquí es lo que uno espera encontrar: un diseño que armoniza con la historia, el paisaje
y la gente. En las ciudades sudafricanas es frecuente ver a artesanos callejeros que trabajan el alambre
(street wire art). Con alambre, hojalata y cuentas de colores, estos artesanos son capaces de crear desde pequeños objetos maravillosos hasta gigantescas esculturas. Pocas personas logran resistirse comprar obras de este tipo, que transmiten el espíritu del país. En la Plaza Mercado Verde
(Greenmarket Square), ubicada en la zona noreste de la ciudad, hay talentosos diseñadores y maestros de las manualidades. Aquí se aprende a distinguir el estilo de la ciudad del estilo de la provincia —hay muchos artesanos provincianos—; y el arte tradicional del contemporáneo. Al decir de un vendedor,
«los objetos que los turistas buscan más son: la ropa cosida a mano y las joyas artesanales, sobre todo los collares». Los mercados de artesanías son lugares llenos de magia, que todos los visitantes de Ciudad del Cabo deberían recorrer.

Bo-Kaap,
el Barrio Musulmán
(Muslim Quarter) o Barrio Malayo
(Malay Quarter), es un sector de Ciudad del Cabo de interés histórico y cultural. Zona residencial de la comunidad islámica, el suburbio, ubicado en las faldas de la Colina de la Señal
(Signal Hill), se caracteriza por sus calles empedradas y casas del siglo XIX pintadas de colores pasteles brillantes, y por la presencia de sepulcros sagrados
(Muslim shrines, kramats) y mezquitas. La primera mezquita, la Mezquita Auual
(Awwal Mosque) fue
construida en 1798. La mayoría de los residentes son descendientes de esclavos traídos aquí en barco por la Compañía Holandesa de las Indias Orientales
(Vereenigde Oostindische Compagnie, VOC) durante los siglos XVI y XVII desde otros lugares de África, la India, Ceilán y Malasia, para trabajar en la construcción de la ciudad. Se los conoce como "los malayos del Cabo"
(Cape Malays), aunque este término es incorrecto ya que la mayoría de ellos no son descendientes de malayos. Entre los primeros esclavos
musulmanes de Ciudad del Cabo, además de gente de todos los oficios (constructores, artesanos, diseñadores), había famosos académicos y líderes religiosos
(sheikhs). Todos ellos ejercieron gran influencia en el idioma y la cultura de Sudáfrica. Los responsables de la introducción de la cultura islámica entre los esclavos fueron los nobles llamados "Orang Cayen", hombres de gran poder e influencia provenientes de Asia que se opusieron a la colonización de sus países por los holandeses
y —como
"castigo"— fueron exilados al Cabo. El más destacado de los Orang Cayen fue el yeij Yusuf de Mucassar (de Indonesia), un académico sufí cuya tumba está situada sobre los Cape Flats. De ahí la confusión de "islámico" con "malayo": los primeros líderes religiosos de los esclavos eran musulmanes de Indonesia. El afrikáans, idioma hablado por los descendientes de los holandeses y por la mayor parte de los mestizos (los esclavos se mezclaron con los aborígenes
joisán o
Khoi San y con los holandeses), fue originalmente el idioma de los esclavos. Esta gente proveniente de todas partes del mundo necesitaba un idioma común para comunicarse entre ellos y con sus amos. Los académicos musulmanes fueron los primeros en producir textos escritos en afrikáans. La comunidad musulmana tuvo también una gran influencia sobre la cocina sudafricana. La cocina malaya del Cabo es deliciosa. Consiste en una exquisita combinación de
frutas, especias, vegetales y carne. A quien visite los restoranes de Bo-Kaap la comida se le servirá a la manera tradicional: para tomarla con las manos, sentado en el piso.
Los materiales preferidos por los artesanos sudafricanos son: la madera, la cerámica, las fibras textiles, el cuero, las cuentas, el alambre, la hojalata y los materiales reciclados. Entre las antigüedades se destacan las tallas en madera amarilla y las estatuillas de peltre. Algunas manualidades son verdaderas obras de arte, como las realizadas por los talladores de panes de jabón. Ciudad del Cabo es el lugar ideal para comprar artículos para decorar el hogar (salas de recepción, salas de estar, dormitorios, cocinas, baños y jardines).

Villa Waterkant
es otro barrio realmente hermoso de Ciudad del Cabo. La villa tiene gran número de viejos edificios residenciales sobre
Loader Street. La compañía
Village and Life, tiene numerosas propiedades en alquiler por períodos cortos. Aquí es posible encontrar lugares de alojamiento a precios razonables. Las habitaciones están amuebladas con buen gusto, con los dormitorios en la planta alta.
Caminando 5 minutos se llega al Barrio del Cabo
(Cape Quarter), donde hay muy buenos negocios, cafés, bares y restoranes. En 20 minutos se llega caminando al centro de la ciudad. Para llegar al Muelle Victoria y Alfredo conviene viajar en auto, o por lo menos hacer la vuelta en auto. En 20 minutos de viaje en taxi se llega a la playa.
Los principales mercados de artículos regionales de Ciudad del Cabo son: el Muelle Victoria y Alfredo (V&A Waterfront), con sus centros comerciales (shopping centres), boutiques de ropa de moda (fashion) y el mayor mercado cubierto de artesanías del sur africano (The Red Shed Art and Craft Market); la Plaza del Mercado Verde (Greenmarket Square) y la Galería de San Jorge (St George's Mall), que se caracterizan por la presencia de los artesanos y las
buenas oportunidades de compra; el
Mercado Panafricano (Pan African Market), situado en la bulliciosa Long Street, que ofrece joyas, artesanías y objetos de prácticamente todos los países de África a muy buenos precios; la Plaza Cavendish (Cavendish Square), un complejo centro comercial en el corazón de Claremont, en los Suburbios del Sur (Southern Suburbs), con sus negocios, restoranes y cines; el Paseo del Canal (Canal Walk), lugar con negocios para elegir pero que requiere estar listo para
recorrer grandes distancias, fue inaugurado en octubre de 2000 y se lo promociona como el lugar de compras más grande del continente; el Centro de Diseño Montebello (Montebello Design Centre), en Newlands, con sus muchos negocios de objetos fabricados a mano, talleres de artesanos, joyeros y alfareros, y un restorán en medio de un bosque de robles centenarios, el Gardener’s Cottage Restaurant; los mercados de artesanías de Kirstenbosch y Bahía Hout (Hout Bay),
en los que abundan las curiosidades y que disponen de grandes espacios de entretenimiento para niños; la Costa del Tesoro (Treasure Coast), que no es otra que la costanera de la Falsa Bahía (False Bay), a la que se le da este nombre por la variedad de negocios de tucked-away antique y bric-a-brac; los mercados de pulgas (roadside stalls) situados a lo largo de las calles principales de la ciudad, con sus artículos hechos a mano de calidad diversa y precios variables; y la Granja Imhoff (Imhoff Farm), ubicada
en el camino a Kommetjie, que semeja una pequeña villa con restoranes, negocios de artesanías, exquisiteces caseras y objetos hechos a mano, donde hasta se puede montar a camello.